DIF destina 16.9 millones para modernizar unidades básicas de rehabilitación
Oaxaca de Juárez, Oax., 14 de octubre de 2026.
El Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Estatal de Oaxaca anunció una inversión por 16.9 millones de pesos destinada a equipar y reequipar Unidades Básicas de Rehabilitación (UBR) en siete municipios de la entidad. Según el organismo, la medida busca mejorar la atención a personas con discapacidad, adultos mayores y quienes requieren terapia física de manera continua.
El DIF Estatal informó que la inversión incluye la adquisición de equipo médico y de rehabilitación —como sillas de ruedas, andadores, camillas y aparatos de electroterapia—, además de suministros para terapias ocupacionales y materiales de apoyo que suelen faltar en las unidades locales. El objetivo, explicó la institución, es reducir el tiempo de espera y la necesidad de traslados a hospitales urbanos, facilitando el acceso a servicios básicos de rehabilitación en las comunidades.
Para muchas familias en municipios con pocas alternativas de atención, una UBR equipada representa la diferencia entre continuar un tratamiento y desistir por costos o desplazamientos. En ese sentido, el anuncio del DIF Estatal apunta a aliviar una carga cotidiana: menos viajes largos, más sesiones de terapia oportunas y un trato más cercano para quienes recuperan movilidad o requieren acompañamiento especializado.
El esfuerzo, no obstante, enfrenta retos. El propio DIF reconoce que la compra de insumos es solo una parte: la eficacia depende también de contar con personal capacitado, mantenimiento constante del equipo y coordinación con los ayuntamientos para asegurar instalaciones adecuadas. Activistas y asociaciones locales han señalado en otras ocasiones la necesidad de seguir evaluando la calidad de la atención y la transparencia en la asignación de recursos.
Desde la perspectiva institucional, la inversión forma parte del paquete de acciones del organismo para 2026 y, según el DIF Estatal de Oaxaca, habrá seguimiento para la entrega de equipo y la puesta en marcha de las UBR intervenidas. Ciudadanos y organizaciones civiles pueden y deben vigilar que los bienes se traduzcan en servicios permanentes, no en soluciones temporales.
La inversión representa un avance concreto en infraestructura de rehabilitación, pero su impacto real dependerá de la continuidad operativa y del compromiso de autoridades locales y estatales para mantener los centros funcionando. El DIF Estatal insiste en que el objetivo es acercar servicios de salud a quienes más los necesitan; ahora toca verificar que esa promesa se convierta en sesiones de terapia, movilidad recuperada y calidad de vida para las personas beneficiadas.
