Maestro asesinado en secundaria del Istmo desata exigencia de justicia de la Sección 22
El homicidio ocurrió dentro de la Escuela Secundaria Técnica 69, en San Blas Atempa, cuando las clases estaban por comenzar; el magisterio y la comunidad piden investigación y medidas de protección.
San Blas Atempa, Istmo de Tehuantepec. — El Comité Ejecutivo de la Sección 22 del magisterio oaxaqueño condenó el asesinato del profesor Levi Peralta Regalado, hallado sin vida al interior de la Escuela Secundaria Técnica Número 69 cuando los alumnos y docentes se preparaban para iniciar labores, según informó El Imparcial de Oaxaca.
La noticia cayó como un golpe en una comunidad que, como muchas en el Istmo, vive con la tensión de la violencia cotidiana. La Sección 22 exigió a las autoridades estatales y federales “respuestas claras, acciones eficientes y garantías para la seguridad del magisterio”, según el comunicado divulgado tras los hechos.
Familiares, compañeros y vecinos permanecen consternados. Docentes consultados por este medio describen un ambiente de incredulidad y temor: la escuela, espacio de formación y encuentro, se convirtió de la noche a la mañana en escena de un crimen. Para muchos, este asesinato refleja problemas estructurales que van más allá del hecho puntual: impunidad, falta de protección para personal educativo y la necesidad de políticas públicas orientadas a la prevención.
Hasta el momento las autoridades no han dado a conocer públicamente detalles sobre el móvil del homicidio ni sobre detenciones relacionadas. La Sección 22 pidió que la Fiscalía General del Estado de Oaxaca actúe con diligencia, que se informe a la comunidad sobre los avances y que se establezcan medidas provisionales de seguridad en las escuelas de la región.
Especialistas en seguridad y actores comunitarios sostienen que la respuesta debe combinar investigación judicial con acciones preventivas: iluminación y presencia policial en zonas escolares, protocolos de protección para el personal, psicólogos y apoyo para estudiantes que vivan el duelo, y programas comunitarios que recuperen espacios públicos. En el Istmo, dicen, la seguridad escolar no puede ser solamente una promesa, sino una práctica cotidiana respaldada por recursos.
Este asesinato vuelve a colocar en la agenda pública una pregunta incómoda: ¿qué tan protegidos están quienes forman a las nuevas generaciones? Para la Sección 22, la respuesta implica medidas concretas y resultados visibles en las investigaciones. Para las familias, implica verdad y justicia.
Como medio comprometido con la comunidad, seguiremos la evolución del caso y las respuestas institucionales. Este periódico consultó el comunicado de la Sección 22 y la nota de El Imparcial de Oaxaca para reconstruir los hechos y recoger la voz de la comunidad afectada. Exhortamos a las autoridades competentes a actuar con transparencia y a las organizaciones sociales a mantenerse vigilantes; la educación y la seguridad de niñas, niños y docentes no pueden seguir siendo moneda de cambio.
Fuente: El Imparcial de Oaxaca y comunicado del Comité Ejecutivo de la Sección 22.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por El imparcialoaxaca .
