Niño Morales reclama protagonismo indígena en la redacción de la nueva Constitución de Oaxaca
El legislador zapoteco participó en los Diálogos Interculturales y pidió que las demandas de pueblos y comunidades se traduzcan en derechos concretos
Oaxaca — El diputado zapoteco Niño Morales aseguró en los recientes Diálogos Interculturales que la verdadera transformación para el estado pasa por “escuchar de forma directa la voz de nuestras hermanas y hermanos indígenas”, y convertir esas voces en normas vinculantes para la nueva Constitución de Oaxaca, informó El Imparcial de Oaxaca.
Los foros interculturales, organizados como parte del proceso de consulta sociocultural previo a la redacción constitucional, buscan recoger propuestas sobre temas como autonomía, usos y costumbres, educación bilingüe, territorios y acceso a la justicia. Morales dijo que la participación directa no debe quedarse en discursos sino plasmarse en mecanismos claros que garanticen la implementación y vigilancia de los derechos reconocidos.
Oaxaca es una de las entidades con mayor diversidad lingüística y cultural del país, por lo que las decisiones constitucionales tendrán un impacto directo en la vida cotidiana de comunidades indígenas: desde la impartición de educación en lengua materna hasta la atención sanitaria y la administración de justicia local. Según datos del INEGI, la presencia indígena en la región es numerosa y heterogénea, un dato que Morales citó para subrayar la urgencia de un enfoque plural y no homogeneizante.
“La inclusión no se mide en papeles ni en fotografías de un evento público; se mide cuando una comunidad puede decidir sobre su territorio, su educación y su forma de justicia, sin que eso sea vulnerado por la burocracia o intereses particulares”, declaró el diputado, según el reporte de El Imparcial de Oaxaca. Esa frase resume la demanda principal de los participantes: pasar de la consulta simbólica a la consulta efectiva.
Expertos y representantes comunitarios que participaron en los diálogos coincidieron en varios puntos: fortalecer la consulta previa, libre e informada; garantizar mecanismos de representación real en instancias de toma de decisión; y proteger los derechos colectivos sobre tierra y recursos. También señalaron retos concretos: superar barreras idiomáticas, ajustar tiempos y formatos de consulta a la realidad comunitaria, y prever presupuesto para cumplimiento y acompañamiento técnico.
El proceso no está exento de tensiones. Hay quienes advierten sobre el riesgo de que las propuestas se diluyan al pasar por comisiones legislativas o que los derechos reconocidos queden sin mecanismos de ejecución. Morales, en su intervención, planteó la necesidad de fórmulas jurídicas y administrativas que obliguen a los poderes públicos a respetar y aplicar lo acordado, así como la creación de espacios de vigilancia comunitaria y acceso a la justicia intercultural.
La apuesta de Niño Morales y de las voces reunidas en los diálogos apunta a una Constitución con rostro social: que reconozca identidades, garantice servicios en lenguas originarias y respalde formas propias de gobierno sin vulnerar derechos humanos. Pero también reconocen que la letra constitucional debe acompañarse de políticas públicas, presupuesto y capacitación para que las normas se traduzcan en cambios reales.
El Imparcial de Oaxaca registró que los siguientes pasos incluyen la sistematización de propuestas y su discusión en foros ampliados, antes de que el Congreso local integre los cambios a la minuta constitucional. Para que este proceso avance con legitimidad, Morales insistió en invitar a más comunidades a participar y en establecer canales permanentes de diálogo.
La discusión está en marcha. El desafío ahora es convertir palabras en acuerdos y acuerdos en acciones palpables que mejoren la vida cotidiana de las comunidades indígenas de Oaxaca.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por El imparcialoaxaca .
