Sheinbaum descarta uso militar para reprimir manifestaciones
Desde Veracruz, la presidenta vinculó a las Fuerzas Armadas con la defensa de la independencia y la democracia, y aseguró que no serán empleadas para aplastar protestas, informó la Presidencia
Veracruz. Desde el puerto, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que las Fuerzas Armadas están vinculadas a la defensa de la independencia, la soberanía, las libertades y la democracia, y descartó que se vayan a utilizar para reprimir manifestaciones, según un comunicado de la Presidencia.
En su mensaje, la mandataria defendió el papel histórico de instituciones como la Secretaría de la Defensa Nacional y la Secretaría de Marina, pero afirmó que su empleo no incluirá acciones para «aplacar» o «reprimir» movilizaciones ciudadanas. La administración señaló que cualquier intervención debe ceñirse a la ley y a protocolos que protejan los derechos humanos, informó la Presidencia.
La promesa llega en un contexto de debate público sobre el papel de las fuerzas armadas en tareas de seguridad interior. Organizaciones de derechos humanos y colectivos ciudadanos han reclamado desde hace años que la seguridad pública sea responsabilidad de autoridades civiles y que el uso de la fuerza se regule con claridad y mecanismos de rendición de cuentas.
Lo que dijo la Presidencia será recibido con cautela por quienes recuerdan episodios en los que la presencia militar en calles y plazas generó tensiones. La clave, coinciden analistas, será cómo se traducen las palabras en normas, órdenes operativas y controles institucionales: quién decide el despliegue, qué protocolos de uso de la fuerza se aplican, y qué canales de supervisión y sanción existen cuando se exceden límites.
Para la gente en la calle, la diferencia es concreta. Cuando hay una protesta que bloquea vialidades o que llega a reclamos de derechos laborales o sociales, la garantía de que no habrá intervención militar directa significa menos riesgo de escalada bélica y más posibilidad de soluciones políticas, diálogo y protección de libertades civiles. Pero también abre preguntas sobre cómo se fortalecerá a las policías civiles, qué formación recibirán y cómo se garantizará la seguridad sin militarización.
La Presidencia dijo que dará detalles técnicos en próximos comunicados. Mientras tanto, queda pendiente que el Ejecutivo precise normas, supervisión y responsabilidades, y que actores sociales y legisladores participen para convertir la promesa en práctica verificable.
Por Alejandro Martínez, desde Veracruz. Fuente: Presidencia de la República.
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