Alertan posible entrega de plazas de jubilados del IEEPO a personal fantasma bajo Montero
Se estiman plazas con sueldos mayores a 30 mil pesos mensuales, según reportes locales.
La acusación contra funcionarios del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) cobró fuerza esta semana luego de reportes que señalan la presunta reasignación de plazas de jubilados del área de Personal de Apoyo y Asistencia a la Educación (PAAE) a personas que no desempeñarían labores —los llamados «aviadores». El Imparcial de Oaxaca difundió la denuncia y apunta a irregularidades en la asignación de estas plazas durante la gestión de Montero.
Según la información disponible, algunas de esas plazas tendrían remuneraciones superiores a 30 mil pesos mensuales. Si se confirma, el esquema implicaría un gasto sostenido que reduce recursos destinados a servicios y a las propias plantillas activas y jubiladas que sí trabajan en las escuelas. Es, en palabras sencillas, como tener agujeros en la bolsa del presupuesto educativo.
El fenómeno de los «aviadores» no es nuevo en la administración pública: consiste en mantener en nómina a personas que cobran sin trabajar o en cargos ficticios. En el caso del IEEPO, la sospecha afecta a puestos originalmente vinculados a jubilados y al personal de apoyo, lo que añade un componente de injusticia frente a docentes y empleados que han dedicado años de servicio.
La denuncia plantea preguntas concretas: cuántas plazas fueron reasignadas, quiénes aparecen como beneficiarios, si hubo procesos transparentes de baja y alta de plazas, y qué mecanismos de control interno fallaron. También exige saber el impacto fiscal y si hay responsables administrativos o penales.
Desde una mirada ciudadana y de defensa de la educación pública, la respuesta es clara: hace falta una auditoría independiente, la publicación del padrón de plazas y nóminas afectadas, y sanciones cuando proceda. Las oficinas de transparencia y la contraloría estatal son instancias naturales para impulsar estas acciones, y la comunidad educativa tiene derecho a exigir claridad.
Este tipo de prácticas erosiona la confianza en las instituciones y desvía recursos que podrían mejorar escuelas, materiales y salarios. La solución no es solo señalar, sino fortalecer controles y promover una administración de la educación con más participación ciudadana y rendición de cuentas.
El Imparcial de Oaxaca fue la fuente inicial de la denuncia pública; corresponderá a autoridades del IEEPO, a la Secretaría de Educación estatal y a los órganos de control transparentar los hechos y, si procede, corregirlos. Mientras tanto, madres, padres y trabajadores de la educación deben vigilar que el presupuesto llegue a donde realmente se necesita.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por El imparcialoaxaca .
