Jara anuncia operativos y refuerza apoyo a la transformación tras gira de Sheinbaum
Por Misael Sánchez
El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara, retomó este lunes el tema de la seguridad en Juchitán y vinculó su propuesta de acción con el respaldo político a la llamada transformación nacional, que cerró su gira la semana pasada la presidenta Claudia Sheinbaum. En la conferencia matutina, Jara adelantó que su administración aplicará medidas firmes para recuperar la tranquilidad en la ciudad istmeña, según informó el propio Misael Sánchez desde la sede del gobierno estatal.
El mandatario explicó que las acciones incluirán una coordinación más estrecha entre el Gobierno del Estado, las instancias federales y las autoridades municipales, con el objetivo de atender los delitos que más afectan el día a día de las familias: robos, extorsiones y agresiones en vía pública. El Gobierno de Oaxaca confirmó que se ampliarán los operativos y las mesas de trabajo con seguridad pública y fiscalía, así como la supervisión de los programas sociales para reducir factores de riesgo.
Para la ciudadanía de Juchitán, donde el comercio local y la vida comunitaria se han visto sacudidos por episodios de violencia, estas medidas representan la promesa de recuperar calles y mercados. Como metáfora, el gobernador dijo buscar “cerrar las grietas” que permiten que la inseguridad se filtre en la vida cotidiana, y planteó que la transformación política debe traducirse en seguridad tangible para la gente.
Al explicar su postura política sobre el cierre de la gira nacional de la presidenta Sheinbaum, Jara ratificó el respaldo del gobierno estatal a las políticas públicas orientadas a la justicia social y la redistribución del bienestar. No obstante, reconoció la necesidad de ajustar estrategias en materia de seguridad: “Avanzamos, pero faltan pasos concretos”, señaló en la conferencia, según el reporte de Misael Sánchez.
Expertos y actores locales han pedido que las medidas no se queden en anuncios y que incluyan, además de presencia policial, programas de prevención, atención a víctimas y fortalecimiento de la procuración de justicia. El gobernador dijo que esos componentes serán parte del plan, y el Gobierno de Oaxaca anunció evaluaciones periódicas para medir resultados.
La respuesta ciudadana fue mixta: líderes comerciantes celebraron el compromiso de mayor presencia policial, mientras que organizaciones civiles insistieron en la necesidad de transparencia en los operativos y respeto a los derechos humanos. En Juchitán, la memoria comunitaria y la organización social siguen siendo piezas claves para que cualquier estrategia funcione.
En los próximos días, la administración estatal deberá concretar calendarios, recursos y la participación federal, además de ofrecer información clara sobre qué medidas llegarán primero a las colonias más afectadas. Si la intención es que la transformación se sienta en la vida cotidiana, explicó Jara, entonces las calles, mercados y escuelas de Juchitán tienen que percibir cambios reales y sostenibles.
La atención queda ahora en la implementación. El Gobierno de Oaxaca y el equipo del gobernador dijeron que informarán a la ciudadanía sobre los avances y ajustes, manteniendo comunicados periódicos para evitar vacíos de información que generen desconfianza.
