Imágenes del último día de alicia de los ríos reabren preguntas sobre su paradero
Ciudad de México. Fotografías recientemente liberadas por el Archivo General de la Nación (AGN) aportan detalles hasta ahora poco visibles del 5 de enero de 1978: muestran cuerpos de tres miembros de la Liga Comunista 23 de Septiembre y registran el momento en que Alicia de los Ríos fue trasladada al Campo Militar 1. Desde entonces no se le ha vuelto a ver, y las imágenes reabren preguntas incómodas sobre responsabilidades, transparencia y justicia.
Las fotos, incluidas en una carpeta que el AGN comenzó a desclasificar como parte del acceso a archivos del llamado “período de conflicto interno”, permiten reconstruir secuencias del día en que fuerzas castrenses y policías intervinieron en distintos puntos. Más allá del valor testimonial, las imágenes son una pieza documental que los familiares y organizaciones de derechos humanos, como el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, interpretan como prueba que obliga a avanzar en investigaciones.
¿Qué muestran exactamente las fotografías? Según el registro que el AGN puso a disposición, aparecen cuerpos de tres militantes abatidos y cuadros del traslado de una mujer identificada como Alicia de los Ríos hacia instalaciones militares. Lo que no muestran —y ahí nace la exigencia— es el rastro posterior: actas de ingreso, bitácoras médicas, diligencias judiciales o registros claros sobre custodia y destino final.
La ausencia de documentación pública y la negativa histórica de algunas dependencias a abrir expedientes alimentan la sospecha de familiares y defensores: que la desaparición de Alicia no fue un hecho aislado, sino parte de un patrón de detenciones, violencia y ocultamiento en el México de aquellos años. Instituciones como la Secretaría de la Defensa Nacional y la Fiscalía tienen en sus manos las respuestas que exigen el AGN y las familias.
Para los afectados, las imágenes no son mero archivo: son memoria activa. Recuperarlas implica enfrentar la manera en que el Estado trató la disidencia política en el pasado y asumir compromisos claros hacia la verdad. Exigir cuentas aquí y ahora es también reparar el dolor cotidiano de quienes llevan más de cuatro décadas sin conocer el destino de una persona.
¿Qué sigue? Expertos consultados por este diario consideran dos pasos mínimos: que la Fiscalía General de la República y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos realicen una revisión pública de los archivos relacionados, y que la Secretaría de la Defensa Nacional facilite el acceso a sus registros internos. Además, piden medidas forenses y de identificación que puedan esclarecer lo sucedido con los cuerpos hallados y con Alicia de los Ríos.
El hallazgo de estas fotografías abre una ventana crítica sobre el pasado y sobre cómo se trata la verdad histórica en México. No es una nota de cierre: es una invitación a que las instituciones actúen con transparencia y que la sociedad acompañe para que la memoria no quede en imágenes sueltas, sino que se convierta en base para justicia y reparación.
Fuente: Archivo General de la Nación (AGN).
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