Pérdida de maíz nativo amenaza la seguridad alimentaria de México
Organizaciones celebraron el Día Estatal en Defensa del Maíz mientras advierten sobre la erosión de las razas locales
Organizaciones celebraron el Día Estatal en Defensa del Maíz y aprovecharon la cita para alertar que el maíz nativo, pieza central de la dieta y la cultura mexicana, se debilita. Datos de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, reportes de la FAO y notas publicadas por El Imparcial de Oaxaca muestran una realidad compleja: la diversidad genética del maíz está en retroceso por combinación de factores climáticos, pérdidas de semillas tradicionales y presión del mercado.
Expertos señalan que México conserva cerca de 60 razas de maíz, pero muchas están en riesgo. Sequías recurrentes, la llegada de plagas como el gusano cogollero y la migración de jóvenes del campo han reducido la capacidad de conservación comunitaria. Al mismo tiempo, el impulso a semillas híbridas y la entrada de tecnologías transgénicas en algunas regiones han desplazado variedades locales que llevan generaciones adaptándose a microclimas y tradiciones culinarias.
El impacto no es abstracto. Para familias rurales y urbanas, el maíz nativo significa tortillas con sabor y nutrientes distintos, semillas para cosechas futuras y resistencia ante cambios ambientales. Perder esas semillas es como perder la memoria de la alimentación, explicó una integrante de una organización campesina durante el acto en Oaxaca.
¿Qué se propone para revertirlo? Organizaciones y científicos piden medidas concretas: fortalecer bancos de semillas comunitarios, apoyar programas de extensión agraria que respeten saberes locales, incentivos económicos para campesinos que conserven razas nativas y políticas públicas que integren a institutos como INIFAP y a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural. La recuperación exige también participación ciudadana, consumo responsable y compras públicas que prioricen maíces locales.
Hay avances modestos: iniciativas locales de rescate de semillas y algunas alianzas entre universidades y comunidades están dando resultados. Pero los convocantes del Día Estatal en Defensa del Maíz insisten en que se necesita una estrategia nacional, sostenida en el tiempo, que vincule salud alimentaria, derechos indígenas y soberanía alimentaria.
En términos simples, el maíz nativo es un ahorro colectivo que se está gastando. Si no se protegen ahora las semillas y a quienes las cultivan, la factura la pagarán nuestras mesas y las próximas generaciones.
Fuentes: Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, FAO, El Imparcial de Oaxaca, organizaciones campesinas y especialistas en agrobiodiversidad.
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