Xoxocotlán acerca la lengua de señas a servidores y vecinos
Santa Cruz Xoxocotlán, Oax., 27 de sept. — En el marco del Día Internacional de las Lenguas de Señas, el Gobierno Municipal de Santa Cruz Xoxocotlán organizó un taller de Lengua de Señas Mexicana (LSM) dirigido a personal del ayuntamiento, docentes y vecinos interesados en mejorar la comunicación con personas sordas o con dificultades auditivas.
La jornada, reportó el Gobierno Municipal de Santa Cruz Xoxocotlán, incluyó ejercicios prácticos, materiales básicos y una dinámica para aprender saludos, frases cotidianas y vocabulario relacionado con servicios públicos. «Pude aprender a presentarme y a entender a una persona sorda en situaciones sencillas; eso ya cambia mucho», dijo María Hernández, participante y vecina de la comunidad.
La iniciativa se inscribe en un esfuerzo local por hacer más accesibles los trámites y la atención municipal. Según la Organización de las Naciones Unidas, el 23 de septiembre se conmemora el Día Internacional de las Lenguas de Señas para visibilizar la importancia de estos idiomas y los derechos lingüísticos de las personas sordas. En México, organizaciones civiles y datos oficiales coinciden en que persisten barreras de comunicación que dificultan el acceso a la salud, la educación y servicios públicos.
En el taller se destacó que la capacitación de servidores públicos no solo es simbólica: facilita trámites, reduce malentendidos y fomenta la confianza entre autoridades y ciudadanía. Al respecto, el Gobierno Municipal señaló que se ofrecerán cursos de seguimiento y se explorará la posibilidad de contar con intérpretes en eventos y en áreas clave del ayuntamiento.
Sin embargo, el avance local enfrenta retos comunes. Organizaciones defensoras de derechos de las personas con discapacidad han señalado, según información de la sociedad civil y registros públicos, la necesidad de profesionalizar la interpretación, dotar de recursos a las escuelas y promover la LSM desde la educación básica. Expertos consultados por este medio señalan que las capacitaciones puntuales deben acompañarse de políticas públicas sostenibles para convertir buenas intenciones en cambios permanentes.
Para la comunidad de Xoxocotlán, el taller funcionó como un puente: abrió la puerta a conversaciones que antes quedaban fuera. «No se trata solo de aprender signos, sino de reconocer a las personas y sus derechos», comentó una docente que asistió al curso.
La experiencia en Xoxocotlán muestra que pasos pequeños pueden tener impacto tangible, siempre que se integren en una estrategia más amplia de inclusión. El siguiente reto, coincidieron participantes y organizadores, es garantizar continuidad, recursos y que la lengua de señas deje de ser una excepción para convertirse en una práctica cotidiana en espacios públicos.
Fuente: Gobierno Municipal de Santa Cruz Xoxocotlán; Naciones Unidas.
