Oaxaca coloca su mole de caderas en el llano: festival el 10 y 11 de octubre de 2026
La Secretaría de Turismo del Estado anunció que Parque Juárez El Llano será la sede del Festival del Mole de Caderas 2026, una cita que busca poner en valor una tradición y mover la economía local.
La Secretaría de Turismo del Estado de Oaxaca presentó la edición 2026 del Festival del Mole de Caderas, que se celebrará los días 10 y 11 de octubre en el Parque Juárez El Llano. El anuncio oficial apunta a recuperar espacios públicos, visibilizar saberes culinarios y atraer visitantes nacionales y extranjeros a la capital y sus mercados.
El mole de caderas es uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía oaxaqueña: tradicionalmente se prepara en esta temporada del año y reúne a cocineras y cocineros que mantienen técnicas ancestrales. Para muchas comunidades y familias, la receta no es solo comida sino memoria y trabajo: desde la cría y el sacramento hasta el molido de chiles y el caldo largo, cada paso asegura identidad y sustento.
Según la Secretaría, el festival combinará la venta y degustación de platillos con actividades culturales, música y presentaciones de cocineras tradicionales. Organizarlo en El Llano responde, dice la dependencia, a la intención de reactivar el centro histórico y apoyar a pequeños productores, restaurantes y artesanos que dependen del flujo turístico.
El impulso económico puede ser real: ferias gastronómicas suelen generar ingresos directos para puestos informales, negocios locales y prestadores de servicios. Pero también hay retos. Expertos y organizaciones civiles han señalado la necesidad de garantizar prácticas sostenibles en la producción de proteína animal, vigilancia sanitaria en la manipulación de alimentos y condiciones de trabajo dignas para quienes participan en la cadena.
La Secretaría de Turismo del Estado informó que en las próximas semanas dará a conocer el programa detallado, los protocolos sanitarios y las acciones para garantizar la sustentabilidad del producto. Vecinas y vecinos del área, así como comerciantes del Centro, ven en el festival una oportunidad para mejorar ventas y recuperar actividad después de temporadas bajas, aunque piden coordinación clara con autoridades para manejo de residuos, seguridad y transporte.
Más allá de la fiesta, el Festival del Mole de Caderas plantea preguntas útiles: ¿cómo se protege una tradición sin sobreexplotar recursos? ¿cómo se reparte el beneficio entre quienes cocinan y quienes organizan? Si la Secretaría y los actores locales trabajan de forma conjunta y transparente, el encuentro puede ser un revulsivo cultural y económico; de lo contrario, la celebración corre el riesgo de convertirse en consumo puntual sin legado.
La invitación queda abierta: anoten la fecha y estén atentos a la información que publique la Secretaría de Turismo del Estado de Oaxaca sobre inscripciones, actividades y medidas para visitantes. El mole de caderas vuelve al llano, con sabor y con desafíos que la ciudad tendrá que afrontar para aprovechar la fiesta en beneficio de su gente.
