Presupuesto de 10.63 billones prioriza ciencia, salud y seguridad; Sheinbaum descarta subir impuestos
Ciudad de México. El gobierno federal presentó un paquete presupuestal por 10.63 billones de pesos que, según la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, destina recursos adicionales a ciencia, seguridad, salud y educación respecto al ejercicio anterior, mantiene la promesa de no aumentar impuestos y adelanta una ofensiva fiscal contra el huachicol.
En el documento entregado por la Secretaría de Hacienda y difundido por Presidencia, la administración de Claudia Sheinbaum plantea que la estrategia para reducir el robo de combustible combina mayor fiscalización, controles a las cadenas de suministro y la revisión de documentación fiscal en transportistas y distribuidores. El objetivo, dice el gobierno, es recuperar ingresos sin recurrir a nuevas figuras impositivas.
La propuesta mantiene la consigna de cero alza de impuestos, una decisión con impacto directo en los bolsillos de las familias: no habría aumentos en el Impuesto sobre la Renta ni en el IVA según lo informado por Presidencia. Para compensar la demanda de recursos, Hacienda apuesta a una mezcla de recortes selectivos, mejores cobros y eficiencia en el gasto.
En términos prácticos, los incrementos anunciados para salud y educación buscan traducirse en más medicinas en hospitales y en mayor plantilla y materiales en escuelas públicas. En ciencia, la Secretaría de Hacienda señala aumentos presupuestales que podrían significar más becas e infraestructura para investigación, aunque organizaciones académicas y centros como CONACYT estarán pendientes de la distribución real de esos recursos.
La Cámara de Diputados tendrá la última palabra en la aprobación del paquete. Desde la oposición, hay quienes advierten riesgos: que el ajuste sobre eficiencia no alcance para sostener los compromisos o que la ofensiva fiscal afecte a pequeños transportistas si la fiscalización se implementa de manera rígida. Desde el gobierno, se insiste en que el enfoque es redistributivo y orientado al bienestar.
La propuesta de 10.63 billones abre un debate claro entre prioridades y capacidad de ejecución. Para la ciudadanía, el tema se resume en preguntas concretas: ¿habrá mejor servicio de salud y escuelas mejor equipadas? ¿la fiscalización contra el huachicol se hará sin afectar a pequeños negocios? Invito a seguir la discusión en la Cámara de Diputados y a exigir a Hacienda, Presidencia y a los legisladores resultados medibles y transparencia en la ejecución.
Fuentes: Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Presidencia de la República, declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum y el documento presupuestal presentado al Congreso.
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