Sheinbaum se apoya en detenciones del sexenio tras acusaciones de vínculos con el narco

Agradeció el respaldo del expresidente y rechazó las imputaciones: «López Obrador no estaría en el corazón del pueblo».

Claudia Sheinbaum respondió este miércoles a las acusaciones que la vinculan con el crimen organizado recurriendo a un argumento político y testimonial: puso en primer plano las detenciones emblemáticas realizadas durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador como muestra de la supuesta voluntad de combate al narcotráfico. Sus declaraciones fueron recogidas por El Universal.

La exjefa de Gobierno de la Ciudad de México agradeció el apoyo público que recibió del expresidente y afirmó que, de tener nexos con el crimen organizado, «López Obrador no estaría en el corazón del pueblo», frase que utilizó para relativizar las imputaciones. Con ello buscó trasladar la conversación del terreno judicial al político: si el movimiento que ella representa es ajeno al narco, los actos de gobierno deberían probarlo, dijo.

En su defensa, Sheinbaum mencionó operativos y detenciones que, según cifras oficiales de la Fiscalía General de la República (FGR) y reportes periodísticos, ocurrieron en esos años. Sin embargo, especialistas consultados por este diario advierten que citar detenciones no sustituye pruebas concretas en un proceso jurídico: la política y la justicia tienen lógicas distintas y la exigencia ciudadana es claridad ante cualquier señalamiento.

Las acusaciones sobre supuestos vínculos con grupos delictivos han sido planteadas por adversarios y por reportes que, a decir de sus impulsores, apuntan a conflictos de interés y relaciones previas con actores locales. Hasta ahora, y según fuentes de la Fiscalía consultadas por El Universal, no hay una sentencia que confirme esos señalamientos; hay, en todo caso, indagatorias y solicitudes de información que podrían derivar en decisiones formales si se aportan pruebas suficientes.

Para la ciudadanía, este cruce tiene impacto directo: erosiona la confianza en las instituciones y complica la agenda pública centrada en seguridad, salud y justicia social. Muchos vecinos con los que hablamos dijeron que esperan transparencia y resultados, no declaraciones de campaña ni contraataques políticos.

En términos prácticos, la salida política de Sheinbaum busca frenar el daño reputacional y mantener el respaldo de una base social que se identifica con las políticas de bienestar del pasado sexenio. Pero el desafío real es institucional: que la FGR y las instancias correspondientes actúen con autonomía y que la información relevante sea pública para que la sociedad pueda evaluar riesgo y responsabilidad.

Queda claro que este episodio no es solo un intercambio de declaraciones; es una prueba de fuego para las instituciones y para los partidos. La opinión pública demanda pruebas, procesos claros y, sobre todo, respuestas que prioricen la justicia y la seguridad de las comunidades.

Este reportaje integra declaraciones públicas y datos oficiales citados por El Universal y la Fiscalía General de la República.

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