Mitla: desalojo armado provoca quiebre entre Sección 22 y Segob

Maestros anuncian ruptura de la negociación tras el intercambio de personas retenidas en la población

Mitla, Oaxaca.— Un desalojo con armas de fuego en la población de Mitla detonó ayer una nueva crisis entre la Sección 22 del magisterio oaxaqueño y la Secretaría de Gobernación (Segob). Según reportes de El Imparcial de Oaxaca, tras los hechos la Sección 22 decidió suspender la mesa de diálogo con la dependencia federal.

De acuerdo con las versiones locales, durante el operativo en el que participaron civiles armados y elementos de seguridad, hubo personas detenidas y retenidas por distintos actores. Fuentes consultadas por El Imparcial de Oaxaca describen un proceso de “intercambio” de personas retenidas entre habitantes de Mitla y representantes del magisterio, que contribuyó a elevar la tensión en la comunidad.

La Sección 22 señaló a las autoridades que la presencia de armas y el uso de la fuerza ponen en riesgo a familias, estudiantes y al patrimonio cultural de la zona, y por eso dio por roto el diálogo con Segob. Desde la perspectiva del sindicato, la negociación ya no tiene garantías mínimas para continuar mientras no exista un compromiso claro de protección a las personas y de investigación imparcial sobre lo ocurrido.

La Secretaría de Gobernación, por su parte, ha informado en comunicados previos que su intención es mantener un canal de diálogo con los distintos actores sociales del estado. Sin embargo, en este episodio las partes no lograron cerrar acuerdos sobre medidas de seguridad ni sobre la liberación y la protección de quienes quedaron en medio del conflicto.

Más allá del choque inmediato, la disputa tiene efectos concretos y cotidianos: vecinos cuentan que el miedo redujo la actividad comercial y el flujo de visitantes hacia la zona arqueológica de Mitla, y docentes advierten sobre la suspensión de actividades educativas en algunas comunidades por la inseguridad. Para muchas familias, la normalidad se rompe cuando una negociación se quiebra y las respuestas institucionales se perciben como insuficientes.

Este conflicto no es ajeno al contexto político y social de Oaxaca, donde la Sección 22 ha protagonizado históricamente demandas por mejores condiciones laborales y políticas públicas en educación. La ruptura del diálogo con Segob abre una etapa de incertidumbre que exige respuestas claras: un compromiso tangible de protección a la población, investigaciones con perspectiva de derechos humanos y mecanismos verificables para garantizar que la violencia no sea la vía para resolver diferencias.

Organizaciones civiles y vecinos han pedido a las autoridades estatales y federales actuar con transparencia y prontitud. La comunidad espera no solo la investigación de los hechos, sino también medidas de reconstrucción del tejido social: atención a víctimas, reparación y garantías para que la educación y la vida cotidiana puedan volver a la normalidad.

En este momento, la ruta hacia una salida pacífica pasa por reconstruir la confianza: audiencias públicas con participación de la ciudadanía, presencia de instancias de derechos humanos y un compromiso verificable de Segob y del gobierno estatal para proteger a las personas afectadas. Sin esos pasos, la ruptura de la Sección 22 podría profundizar la polarización y alargar el conflicto.

Seguiremos informando a medida que las partes hagan públicos nuevos pronunciamientos y que las autoridades presenten avances en la investigación. Fuente: El Imparcial de Oaxaca.

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