Bonilla acusa a Sedena de imponer a Gerardo Mérida y exonera a Rocha Moya

Por [Tu nombre], Periodista

La mandataria estatal, Bonilla, aseguró este martes que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) fue la que impuso la designación de Gerardo Mérida y deslindó al gobernador Rubén Rocha Moya de cualquier responsabilidad en las acusaciones que han surgido desde Estados Unidos contra exfuncionarios sinaloenses. En sus declaraciones, Bonilla subrayó que la carpeta de investigación americana no ha afectado el funcionamiento cotidiano del gobierno y que, hasta ahora, no ha recibido información oficial adicional al respecto.

Según Bonilla, la intervención de la Sedena en nombramientos clave complica la autonomía de los gobiernos locales y abre dudas sobre la coordinación entre autoridades civiles y castrenses. «Si hubo una imposición, debe aclararse; la gente tiene derecho a saber quién toma decisiones que afectan la seguridad y la administración pública», dijo la mandataria, según fuentes que reproducen sus declaraciones.

La acusación en Estados Unidos contra exfuncionarios sinaloenses ha generado inquietud pública, pero Bonilla insistió en separar hechos y especulaciones. Afirmó que, hasta que exista información oficial y pruebas concretas, el gobierno estatal mantendrá sus actividades normales y continuará con programas sociales, seguridad y servicios que impactan la vida cotidiana de la población.

La referencia a Rocha Moya fue explícita: Bonilla lo exoneró de cualquier vinculación en estos señalamientos y pidió que cualquier investigación siga cauces legales, tanto en México como en el extranjero. Esta postura busca evitar que señalamientos mediáticos paralicen la gestión pública y que los trabajadores y beneficiarios de programas sufran las consecuencias de tensiones políticas o diplomáticas.

¿Qué significa esto para la ciudadanía? En términos prácticos, el mensaje de Bonilla es doble: por un lado, tranquilidad institucional, ya que el gobierno local mantiene actividades esenciales; por otro, una exigencia de transparencia y rendición de cuentas sobre cómo y por quién se hacen nombramientos sensibles. Si efectivamente hubo intervención de la Sedena en designaciones civiles, eso podría tener impacto en la cadena de mando y en la percepción de la autonomía democrática a nivel estatal.

Expertos consultados por este medio coinciden en la necesidad de documentar cualquier afirmación con pruebas y procesos formales. La vinculación entre autoridades mexicanas y procesos judiciales en Estados Unidos suele complicar la cooperación bilateral y requiere canales oficiales de comunicación entre fiscalías y dependencias. En ese sentido, Bonilla demandó claridad de las instancias federales y exhortó a que, si hay investigaciones, se informen los avances a la sociedad para evitar rumores y especulaciones.

La Sedena no ha emitido una respuesta pública inmediata sobre las imputaciones que Bonilla plantea. Por su parte, el gobierno de Estados Unidos, responsable de la acusación contra exfuncionarios sinaloenses, continúa con los procedimientos legales que corresponden en su jurisdicción. Hasta que existan comunicaciones formales entre las partes, el panorama seguirá sujeto a versiones encontradas y solicitudes de información por parte de la ciudadanía y las autoridades locales.

Bonilla terminó su intervención llamando a la calma y al fortalecimiento de las instituciones: «La gente necesita servicios, seguridad y justicia. No debemos permitir que acusaciones todavía en proceso frenen programas de salud, educación y apoyo a las familias». Con esa frase, ubicó la discusión en el terreno cotidiano: más allá de señalamientos políticos, lo que importa es que la administración funcione para quienes dependen de ella.

Fuente: declaraciones de Bonilla durante su comparecencia pública.

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