Sección 22 y sep chocan por fecha de cierre escolar
La disidencia magisterial insiste en concluir el ciclo el 7 de julio; la SEP marcó como fecha el 5 de junio y la tensión se traslada a escuelas, familias y autoridades locales.
La disputa entre la Sección 22 del magisterio oaxaqueño y la Secretaría de Educación Pública (SEP) escaló esta semana tras la publicación de calendarios que fijan fechas distintas para el fin del ciclo escolar. La Sección 22 afirmó que sus clases y actividades concluirán el 7 de julio, y rechazó el adelanto al 5 de junio anunciado por la SEP, informó El Imparcial de Oaxaca.
Para madres y padres de familia la diferencia en el calendario significa más que una fecha: implica ajustes en el cuidado de los hijos, en el trabajo y en la organización de vacaciones. “Si cierran antes, ¿qué pasa con los exámenes rezagados y los cierres administrativos?”, pregunta una madre que habló con maestros en una escuela primaria de la capital oaxaqueña.
La Sección 22 argumenta que la jornada no puede acortarse de forma unilateral porque hay actividades pedagógicas, procesos de evaluación local y pendientes administrativos que requieren tiempo. Fuentes del sector docente señalan además que en muchas comunidades rurales los turnos, los traslados y la seguridad condicionan el calendario escolar.
Desde la SEP, según comunicados institucionales, la decisión de adelantar o fijar fechas responde al calendario escolar nacional y a la necesidad de coordinar exámenes y el cierre administrativo del curso. La dependencia ha insistido en la importancia de homogeneizar el ciclo para garantizar continuidad en los procesos de evaluación y entrega de certificados.
En el terreno se observa incertidumbre. Directores escolares consultados comentan que algunos planteles permanecen con actividades normales y otros aplican una interpretación distinta del calendario, lo que genera heterogeneidad en la oferta educativa. “Un niño puede quedar con evaluaciones pendientes o sin el acompañamiento final que necesita”, apunta una directora escolar.
El choque también tiene un matiz político: la Sección 22, históricamente crítica de varias políticas educativas federales, ha usado la negociación del calendario como espacio para expresar demandas laborales y comunitarias. Para la SEP, en cambio, la prioridad es la organización del sistema educativo a escala nacional.
¿Qué está en juego? Más allá de las fechas, la discusión afecta a la validez de tareas y exámenes, la entrega de boletas, el acceso a programas de apoyo escolar que dependen del calendario y el pago de estímulos y compensaciones para personal docente y administrativo. En zonas rurales, además, el cierre tardío puede complicar la temporada de lluvias y el retorno seguro a las comunidades.
Especialistas en educación consultados por este diario señalan que lo prudente es que ambas partes prioricen un acuerdo que proteja el derecho a la educación de niñas, niños y adolescentes y que contemple las particularidades locales. Un calendario nacional único facilita trámites, pero necesita flexibilidad para no dejar en desventaja a escuelas con condiciones distintas.
Al cierre de esta nota no se registraba un acuerdo definitivo entre la Sección 22 y la SEP. La expectativa entre familias y maestros es que la negociación avance en los próximos días y que se definan mecanismos claros para cubrir pendientes académicos sin perjudicar a los estudiantes.
En medio del choque, la recomendación para las comunidades escolares es mantenerse informadas a través de sus direcciones locales y las oficinas educativas estatales, y exigir claridad sobre cómo se concretarán las evaluaciones, la entrega de boletas y los apoyos relacionados con el cierre del ciclo.
Reporta: El Imparcial de Oaxaca
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