Crisis de confianza por acusaciones de eu golpea a rocha y contagia a morena

Una encuesta nacional de Parametría revela que la mayoría de los mexicanos consideran creíbles las imputaciones de Estados Unidos contra el gobernador en licencia de Sinaloa; 53% pide que deje el cargo de forma definitiva.

La sombra que dejaron las acusaciones desde Estados Unidos sobre el gobernador en licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, ya no se queda en los pasillos de la política: según la encuesta nacional de la consultora Parametría, la mayoría de la población ve creíbles esos señalamientos y 53% considera que debería dejar el cargo definitivamente.

Los números muestran una pérdida de confianza que trasciende la figura personal. Parametría encuentra que la percepción negativa se extiende a Morena, el partido al que está afiliado Rocha, y genera inquietud entre votantes e instituciones locales. Para muchas personas, la credibilidad de un gobernante y la del partido que lo respalda van de la mano: cuando se pierde una, la otra también se resiente.

En barrios de Culiacán y Mazatlán, vecinos entrevistados por este periódico dijeron sentir incertidumbre sobre el rumbo de políticas públicas que les afectan diariamente, como seguridad, salud y apoyos sociales. “Si el gobernador no logra limpiar su nombre, quién garantiza que los programas no se vean afectados”, dijo una comerciante local que pidió anonimato por temor a represalias.

Desde el punto de vista institucional, la encuesta plantea dos retos claros para Morena y para el gobierno estatal: cómo preservar la continuidad de los servicios públicos mientras se atiende la exigencia ciudadana de transparencia, y cómo responder políticamente sin violar la presunción de inocencia ni minimizar la preocupación pública.

En la esfera política, dirigentes de Morena han defendido la necesidad de agotar los canales legales y respetar procesos, mientras organizaciones civiles y opositores piden investigaciones claras y rápidas. Parametría también registra que, ante la falta de respuestas contundentes, crece la desconfianza en las instituciones encargadas de investigar y sancionar conductas relacionadas con el crimen organizado.

Los efectos prácticos son palpables: inversionistas locales y proveedores públicos comentan que la incertidumbre política puede traducirse en retrasos en contratos y proyectos; ciudadanos comunes temen que la agenda diaria se trastorne por la tensión política y mediática. En este escenario, los expertos consultados por Parametría insisten en dos prioridades: transparencia en las investigaciones y comunicación clara hacia la ciudadanía.

La encuesta funciona como un termómetro social: marca una temperatura política que obliga a Morena a decidir si acompaña al gobernador en licencia hasta aclarar las acusaciones o si toma distancia para contener daños mayores en su capital político. Al mismo tiempo, pone en el centro la demanda ciudadana de que las autoridades, tanto mexicanas como extranjeras, expliquen con pruebas y procesos los señalamientos formulados.

Para la sociedad, el llamado es a mantenerse informada y exigir claridad. Para los partidos, el reto es recomponer la confianza con políticas concretas que beneficien la vida cotidiana: mejorar seguridad en calles y escuelas, garantizar servicios de salud y mantener programas sociales sin interrupciones. Parametría deja claro que, en política, la confianza se construye y se destruye con hechos, no con discursos.

Este periódico seguirá de cerca la evolución de la investigación y la respuesta de Morena y del gobierno de Sinaloa, con foco en cómo estas decisiones impactan en la vida diaria de las personas.

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