Montiel toma el timón de morena; Del Cueto perfila finanzas
Ciudad de México. El domingo se perfila como un día de cambio dentro de Morena: la ahora exsecretaria de Bienestar sería designada al frente del partido y, según fuentes consultadas por El Universal, uno de sus hombres de mayor confianza, Del Cueto, estaría destinado a asumir la tesorería.
Expectativa por el congreso nacional en la CDMX. Militantes, dirigentes y observadores miran al recinto con la mezcla de esperanza y cautela que suele acompañar a las transiciones internas. El nombramiento llega en un momento en que Morena busca consolidar rumbo organizativo y financiero de cara a los retos políticos y sociales que vienen.
La designación de Montiel, que dejó la Secretaría de Bienestar, implica más que un cambio de nombres en la cúpula: apunta a una reconfiguración de prioridades. Quienes la apoyan resaltan su experiencia en programas sociales y la ven como alguien que puede defender la agenda de justicia social dentro del partido. Sus críticos piden claridad sobre cómo se articularán esas políticas con la operación partidaria y exigen mayor transparencia en el manejo de recursos.
La posible llegada de Del Cueto a Finanzas despierta particular atención. El control del presupuesto interno y la rendición de cuentas son piezas clave para la credibilidad ante la ciudadanía. Fuentes internas citadas por El Universal señalan que la dupla busca ordenar las finanzas de Morena, pero analistas insisten en que la prueba estará en la apertura de información y en los mecanismos de fiscalización que se implementen.
Para la militancia, esto significa decisiones concretas que afectan desde la logística de campañas hasta los apoyos a activismo local. En barrios y comités municipales se pregunta si la nueva dirigencia fortalecerá la capacidad de movilización y la entrega efectiva de programas sociales, o si las tensiones internas desviarán recursos y atención.
Los nombres llegan con demandas claras: mayor transparencia, participación de las bases en decisiones clave y un compromiso real con la rendición de cuentas. Organizaciones civiles y algunos legisladores han subrayado que cualquier cambio debe ir acompañado de reglas claras para evitar discrecionalidad.
El congreso nacional en la Ciudad de México será la prueba de fuego. Ahí se formalizarán los nombramientos y se verán las alianzas internas. Más allá del resultado, lo que importa para la ciudadanía es cómo estos movimientos se traduzcan en acciones. Si la nueva dirigencia logra ordenar finanzas, fortalecer la vida interna del partido y conectar programas con las necesidades locales, podría mejorar la percepción pública. Si no, el costo será la desconfianza y la fragmentación.
Como reporta El Universal, la jornada del domingo será seguida de cerca por militantes y observadores. Desde este espacio invitamos a la participación: la política no solo se decide en las cúpulas, también en los comités de colonia y en las mesas de debate ciudadano. El nombramiento de Montiel y la posible llegada de Del Cueto a finanzas inauguran una etapa que promete decisiones y debate. Habrá que ver si cumplen con lo que prometen o si la organización vuelve a enfrentar tensiones internas.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por La Politica online
