Cervicouterino evitable: 13 mujeres mueren al día y la prevención no alcanza
El cáncer cervicouterino, prevenible casi en su totalidad, sigue cobrando vidas por fallas en detección, acceso y educación.
Según un reporte de El Imparcial de Oaxaca, en México mueren 13 mujeres cada día por cáncer cervicouterino. Esa cifra no solo es un número: son madres, hermanas y trabajadoras que se van por una enfermedad que en gran medida se puede evitar con políticas públicas efectivas.
Organismos internacionales como la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (GLOBOCAN) y datos oficiales de la Secretaría de Salud coinciden en que el cáncer asociado al Virus del Papiloma Humano (VPH) sigue siendo una carga evitable si se generalizan la vacunación contra el VPH y la detección oportuna. Sin embargo, la cobertura de vacunación, las pruebas de detección y el seguimiento de las pacientes enfrentan obstáculos: desabasto, barreras geográficas, falta de información y pérdida de continuidad en el tratamiento.
En pueblos y ciudades, la historia se repite: una prueba de Papanicolaou no tomada a tiempo, una citología que no se procesa, o la imposibilidad de llegar a una clínica especializada son pequeñas fallas que terminan en tragedia. Es como tener un paraguas que no se comparte cuando empieza a llover.
¿Qué se necesita para cambiar esto? Primero, priorizar la vacunación gratuita y con cobertura real en niñas y adolescentes, y abrirla también a cohortes rezagadas. Segundo, incorporar pruebas de detección basadas en VPH en los centros de salud primaria, con trazabilidad para que quien dé positivo reciba tratamiento inmediato. Tercero, campañas comunitarias claras y en lenguas locales para eliminar mitos y estigmas que impiden acudir a la revisión.
Hay avances: programas piloto de cribado y campañas de vacunación han mostrado reducción de riesgo en poblaciones atendidas. Pero no basta con proyectos aislados; se necesita presupuesto sostenido, coordinación entre secretarías y fortalecimiento de la primera línea de atención. El Instituto Nacional de Cancerología y agrupaciones civiles han propuesto rutas de acción que el gobierno debe tomar en serio.
La prevención no es un lujo, es una obligación de la política pública. Si 13 mujeres mueren cada día por una enfermedad evitable, la respuesta debe ser colectiva y urgente: exigir cobertura real, financiar la detección y acompañar a las pacientes hasta la recuperación. La salud pública funciona cuando nadie queda fuera.
Fuente: El Imparcial de Oaxaca, Secretaría de Salud, GLOBOCAN y especialistas en salud pública consultados.
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