Polémica por quintetas al INE: partidos acusan intervención del gobierno

Entrega de listas desató señalamientos de PAN y PRI; Morena dice que negocia para lograr mayoría calificada en el pleno, informó El Universal.

La entrega de las llamadas quintetas —listas de cinco nombres que propondrán aspirantes para integrar órganos del Instituto Nacional Electoral— encendió otra vez la tensión entre partidos políticos y abrió preguntas sobre la independencia del árbitro electoral.

Panistas y priistas denunciaron un presunto sesgo en la conformación de las listas y aseguraron que hay señales de una “mano gubernamental” orientando las designaciones. Voceros del PAN y del PRI dijeron a El Universal que algunos nombres responden más a afinidades políticas que a méritos profesionales, y pidieron explicaciones públicas y transparencia en el proceso.

Por su parte, Morena rechazó las acusaciones y anunció que llevará a cabo negociaciones con otras fuerzas políticas para alcanzar la mayoría calificada necesaria en el pleno que evaluará y votará las designaciones. Representantes del partido argumentaron que buscan garantizar gobernabilidad y evitar vacíos en las funciones del INE.

La disputa no es solo una pelea entre partidos. Para la ciudadanía está en juego la confianza en la vigilancia de los comicios, en la fiscalización del dinero en campañas y en la garantía de reglas iguales para todos. Cuando la selección de autoridades parece decidirse en pasillos o mesas de negociación a puerta cerrada, la percepción de imparcialidad se erosiona, como si se repartieran fichas antes de empezar el juego.

Organizaciones ciudadanas y académicos consultados por este medio han pedido audiencias públicas, la publicación completa de expedientes y criterios claros para evaluar experiencia y probidad. También recuerdan que una mayoría calificada puede ser legítima si se alcanza con acuerdos transparentes y con la participación de distintos actores que prioricen el interés público.

Qué sigue: audiencias públicas en el pleno, presentación de currículos y perfiles, y la votación que definirá los nombramientos. El riesgo es que, sin un proceso claro, cualquier decisión quede marcada por sospechas y reduzca la capacidad del INE para supervisar elecciones con la autoridad moral que exige la democracia.

Como joven periodista veo importante que la ciudadanía exija transparencia. No se trata de favorecer a un partido u otro, sino de proteger instituciones que garantizan derechos. Si los procesos se abren y se explican, se puede recuperar confianza; si se cierran, la duda se instala.

Fuente: El Universal

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