Juchitán reinicia clases con feria de lectura y música en la Justo Sierra
En la primaria matutina «Justo Sierra», el primer día tras las vacaciones se convirtió en una mosaico de historias, canciones y abrazo comunitario por la lectura.
Juchitán de Zaragoza —Con tambores, rondas y cuentos que se escucharon hasta el patio, la Escuela Primaria matutina «Justo Sierra» hizo del regreso a clases una jornada cultural para motivar el gusto por la lectura entre sus alumnos. La actividad, organizada con apoyo del Ayuntamiento de Juchitán y siguiendo las líneas de fomento lector de la Secretaría de Educación Pública, mezcló dinámicas lúdicas, cuentacuentos y música regional para que niñas y niños retomaran el vínculo con los libros.
Desde temprano se sintió el bullicio: grupos de primer grado recitaron pequeñas rimas, mientras los mayores ofrecían lecturas en voz alta de relatos cortos. «Me encantó cuando leímos sobre un zapoteca que viaja al mar», dijo emocionada Mariana, alumna de tercer grado. Los maestros explicaron a este periódico que la jornada buscó recuperar ritmos y hábitos de estudio después del receso y acercar textos adaptados a la realidad cultural del Istmo.
La coordinación escolar y la dirección reportaron que participaron cerca de 300 estudiantes en actividades escalonadas para respetar los protocolos de convivencia. Según la Secretaría de Educación Pública, las estrategias de promoción de lectura en escuelas primarias han mostrado que las dinámicas culturales incrementan la participación estudiantil y el interés por materiales impresos y digitales, especialmente cuando incluyen elementos locales y lengua indígena.
Uno de los ejes de la jornada fue la integración de la música tradicional y la narración oral. «Contar historias con melodía ayuda a que los niños recuerden y se impliquen», señaló la maestra de primero, quien destacó la colaboración de madres y padres para vestir los personajes y preparar materiales caseros. La iniciativa contó también con títulos en zapoteco y español donados por la biblioteca municipal, en una acción que la dirección calificó como necesaria para respetar y fortalecer la identidad cultural.
La actividad no ocultó retos: docentes y el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca comentaron a este medio que la falta de materiales actualizados y bibliotecas escolares bien dotadas sigue siendo un obstáculo en muchas escuelas del municipio. «Hay ganas y prácticas comunitarias, pero hacen falta más libros, talleres y formación para docentes en fomento lector», explicó una coordinadora pedagógica.
El ambiente, sin embargo, fue de esperanza. Para muchos padres la jornada representó un recordatorio de que la escuela puede ser un espacio de encuentro y de proyectos colectivos. «Ver a mi hija leer con sus compañeros me da tranquilidad; queremos que crezca con el hábito», dijo un padre que acompañó a su hijo durante la mañana.
La experiencia en la Justo Sierra es un ejemplo de acciones locales que buscan contrarrestar las brechas educativas, integrando cultura y aprendizaje. Autoridades municipales y educativas anunciaron que replicarán el formato en otras primarias del municipio en las próximas semanas, con la intención de articular a bibliotecas públicas y organizaciones civiles en campañas de donación y talleres.
La jornada reafirma que fomentar la lectura no es solo entregar libros, sino construir rutinas, espacios y sentido comunitario alrededor de la palabra. Como concluyó la directora de la escuela, citada por la Secretaría de Educación Pública, «sembrar el gusto por leer es sembrar libertad; los niños descubren mundos y también sus raíces».
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por Agencia Oaxaca
