Sonora investiga suero mortal tras ocho muertos; fiscalía busca a médico señalado

Las autoridades analizan bacterias y otras sustancias en los llamados «cócteles» que habrían provocado las muertes.

Hermosillo, Sonora — La cifra de personas fallecidas relacionadas con lo que la prensa local ha denominado el «suero de la muerte» subió a ocho, informó la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora. Según reportes de El Imparcial de Oaxaca, la fiscalía activó una búsqueda para localizar al médico señalado, identificado como Jesús Maximiano “N”.

Las indagatorias, explicó la autoridad, no se limitan a confirmar la presencia de bacterias en las muestras. Los peritajes buscan aclarar si esos «cócteles», que se ofertaban como vitaminas u otras mezclas inyectables, contenían además sustancias no declaradas o tóxicas que aceleraron el deterioro de la salud de las víctimas.

Familiares de algunas de las personas afectadas han exigido respuestas y seguridad. «Queremos saber qué nos aplicaron, quién lo hizo y por qué nadie vigiló», dijo una mujer que perdió a un pariente, citada por El Imparcial de Oaxaca. En barrios donde se ofrecían este tipo de tratamientos hay incertidumbre y miedo; lo que debía ser una mejora en la salud se convirtió en riesgo.

El caso pone otra vez sobre la mesa la necesidad de controles más estrictos sobre la administración de medicamentos e inyectables fuera de clínicas reguladas, así como de sanciones claras cuando haya negligencia. Expertos en salud pública consultados por medios locales recomiendan cadena de custodia en las muestras, pruebas toxicológicas completas y transparencia en los resultados para ganarse la confianza de las familias afectadas.

La fiscalía señala que el avance de las investigaciones dependerá de los análisis de laboratorio y de la colaboración entre autoridades estatales y sanitarias. Las familias esperan que los resultados permitan no solo sancionar a los responsables, sino también impulsar medidas preventivas: capacitación para personal sanitario, regulación de proveedores de insumos y campañas de información para la población.

Este incidente recuerda que la medicina no puede funcionar al margen de la supervisión pública. Cuando la promesa de bienestar se mezcla con atajos, el riesgo se vuelve mortal. La ciudadanía y las instituciones tienen ahora la tarea de convertir el dolor en cambios reales que eviten que tragedias así se repitan.

Fuente: El Imparcial de Oaxaca, Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora.

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