Sheinbaum destina a Rafael Marín a la delegación de Yucatán tras dejar Aduanas

La Presidencia anunció este lunes la reubicación del funcionario Rafael Marín: deja la Administración General de Aduanas y asumirá como delegado en Yucatán. En su lugar, Héctor Alonso Gutiérrez fue designado al frente de Aduanas con el encargo explícito de acelerar la digitalización de procesos y aumentar la recaudación, informó la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, según un comunicado de la Presidencia.

El cambio es más que un movimiento de fichas. Aduanas controla la entrada y salida de mercancías en puertos y fronteras; su modernización impacta directamente en el precio de bienes importados, tiempos de entrega y en la fiscalización de comercio exterior. Para empresas y transportistas, la promesa de una aduana digital sugiere menos trámites en ventanilla y menos cuellos de botella. Para el gobierno, significa esperanzas de ingresos adicionales por mayor control y menor evasión.

La llegada de Marín a la delegación de Yucatán también tiene efectos concretos en lo local. Yucatán concentra actividad turística, comercio y movimiento en el puerto de Progreso. Un delegado con experiencia en aduanas puede facilitar la coordinación entre autoridades federales y comerciantes locales para agilizar operaciones y atender riesgos de contrabando o incumplimiento sanitario, pero también deberá enfrentar demandas sociales sobre transparencia y atención ciudadana.

Héctor Alonso Gutiérrez asume con la tarea de impulsar sistemas electrónicos, fiscalizar mejor la cadena logística y elevar la recaudación sin convertirse en un obstáculo para el comercio lícito. El reto es complejo: digitalizar no solo implica software, sino capacitación, infraestructura y revisar marcos de inspección para evitar discriminación o cobros indebidos.

Desde la sociedad civil y el sector privado surgieron pedidos de claridad. Organizaciones empresariales y cámaras regionales han señalado en ocasiones la necesidad de reglas predecibles y medidas que no encarezcan la operación. En este sentido, la Secretaría de Hacienda deberá publicar pasos concretos, cronogramas y métricas para evaluar avances, según demanda de especialistas consultados por este diario.

En síntesis, la reubicación ordenada por la Presidencia busca combinar control fiscal con modernización administrativa. La pregunta abierta es si la nueva dirección en Aduanas podrá traducir planes digitales en menos trabas para el comercio y más ingresos para el país, y si la delegación en Yucatán recibirá el apoyo necesario para convertir esa experiencia en beneficios locales.

Fuente: Presidencia de la República y Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

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