Sheinbaum y jara reconocen a traductoras indígenas en Tehuantepec

Un acto en Santo Domingo Tehuantepec busca poner en el centro la justicia lingüística y el papel de las mujeres en la defensa cultural

Santo Domingo Tehuantepec, Istmo de Tehuantepec. — En una ceremonia encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el gobernador Salomón Jara Cruz, el municipio de Santo Domingo Tehuantepec rindió homenaje a mujeres indígenas que ejercen la labor de traducción de lenguas nacionales. El reconocimiento, informó el Gobierno de Oaxaca, fue presentado como un paso hacia la dignificación de los pueblos originarios y el acceso efectivo a servicios y justicia.

El acto, al que asistieron autoridades federales y estatales junto con representantes comunitarios, puso énfasis en la función cotidiana de las traductoras: interpretar en tribunales, hospitales, escuelas y oficinas públicas para que personas que hablan zapoteco, mixe, ikoots u otras lenguas del Istmo reciban información clara y decisiones con sentido. Según un comunicado del Gobierno de Oaxaca, la iniciativa forma parte de un compromiso mayor por garantizar derechos lingüísticos y reducir barreras institucionales.

Emilio Montero, quien participó en la ceremonia, destacó el liderazgo comunitario de estas mujeres y su trabajo silencioso pero esencial para la convivencia y la gobernabilidad local. “Son puentes entre sistemas y saberes; su trabajo evita que la gente quede fuera de derechos básicos”, dijo Montero, según registros del evento.

Más allá del reconocimiento simbólico, organizaciones locales y autoridades coincidieron en que el desafío incluye medidas concretas: formación certificada, recursos para servicios de intérpretes en dependencias públicas, pago justo por las traducciones y protocolos que garanticen confidencialidad y profesionalismo. Voces presentes recordaron que la ausencia de interpretación en trámites puede traducirse en decisiones médicas mal entendidas, juicios sin igualdad procesal y obstáculos para acceder a programas sociales.

En su intervención, la presidenta Sheinbaum señaló la importancia de integrar las perspectivas de los pueblos originarios en las políticas públicas. El Gobierno de Oaxaca añadió en su comunicado que el reconocimiento busca también visibilizar el trabajo de quienes preservan lenguas y saberes, subrayando que la justicia lingüística es parte de la justicia social.

Habitantes del Istmo presentes en la ceremonia coincidieron en la relevancia local del acto. Para mujeres traductoras consultadas informalmente, el reconocimiento representa un impulso moral, aunque persisten dudas sobre la implementación práctica: “Reconocernos está bien, pero necesitamos contratos, capacitación y que nos llamen cuando hay juicios o nacimientos”, comentó una traductora zapoteca que prefirió no dar su nombre en el acto.

El evento en Tehuantepec forma parte de una política pública más amplia que, según el Gobierno de Oaxaca, busca integrar lenguas nacionales en servicios públicos. A pesar de los anuncios, observadores y defensores de derechos lingüísticos piden indicadores claros, asignación presupuestal y seguimientos públicos que muestren avances medibles.

La ceremonia dejó en claro dos cosas: que la labor de las traductoras es fundamental para la vida cotidiana de las comunidades y que el reconocimiento institucional debe ir acompañado de acciones concretas que transformen esa visibilidad en derechos garantizados. Como apuntó Emilio Montero, el reto ahora es convertir el aplauso en políticas que permanezcan cuando termine la ceremonia.

Fuente: Gobierno de Oaxaca.

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