Municipios deben reforzar control de pirotecnia para evitar más accidentes
San Raymundo Jalpan, Oax., a 25 de febrero de 2026.- Con el objetivo de prevenir tragedias y proteger la integridad de familias y comerciantes, autoridades y legisladores locales exhortaron a los municipios a intensificar el control, la vigilancia y la regularización de la pirotecnia en la entidad.
La propuesta, que circula entre cabildos y comisiones de seguridad, plantea acciones concretas: capacitación a personal municipal de protección civil, inspecciones periódicas a polvorines, registro y permisos actualizados para vendedores itinerantes y campañas comunitarias de información. Según la Coordinación Estatal de Protección Civil de Oaxaca (CEPCO), la falta de control en la venta y almacenamiento de fuegos artificiales sigue siendo factor en accidentes que afectan sobre todo a jóvenes y niños.
“No queremos otra tragedia en nuestra colonia; basta con ver el riesgo de los polvorines improvisados”, dijo María López, vecina de una comunidad donde en años recientes se han registrado incendios menores vinculados a pirotecnia. Su testimonio coincide con informes de CEPCO y de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), que señalan la importancia de regular la producción y el almacenamiento de explosivos por razones de seguridad pública.
La medida propuesta no busca cancelar tradiciones culturales, explican los promotores, sino ordenarlas. En palabras de un regidor que acompaña la iniciativa, “la pirotecnia forma parte de nuestras fiestas, pero la seguridad tiene que ir de la mano. Es posible mantener tradiciones sin poner en riesgo vidas”.
Entre las acciones sugeridas están:
Capacitar a personal de seguridad pública y protección civil en manejo seguro de combustibles y explosivos; reforzar operativos de inspección en temporada alta de fiestas; exigir permisos y condiciones de almacenamiento a polvorines; promover puntos de recolección y campañas educativas dirigidas a familias y comerciantes.
La coordinación interinstitucional aparece como clave: municipios, CEPCO, Sedena y la Guardia Nacional pueden articular protocolos claros para permitir ventas controladas y sancionar irregularidades. También se propone que los ayuntamientos elaboren un padrón público de vendedores autorizados para que la ciudadanía identifique puntos seguros y denunciables.
Activistas y organizaciones civiles recibieron con cuidado la propuesta: reconocen el avance, pero piden presupuesto para la implementación y garantías de inspecciones periódicas. “No basta con buenas intenciones; hace falta capacitación y recursos para que los operativos no sean solo simbólicos”, comentó un representante de una agrupación de defensa de víctimas de accidentes con pirotecnia.
El escenario real muestra retos: además del comercio informal, existen polvorines sin permisos y prácticas inseguras en fiestas patronales. Para reducir riesgos, especialistas consultados por este medio recomiendan combinar regulación, educación y alternativas culturales que reduzcan el uso de artefactos peligrosos en espacios cerrados o cerca de viviendas.
La iniciativa será discutida próximamente en los ayuntamientos de la región. Mientras tanto, las autoridades municipales han sido llamadas a actualizar sus protocolos y a informar de forma clara a la población sobre rutas de riesgo, horarios autorizados y lugares de venta segura. CEPCO señaló que la participación ciudadana es fundamental: reportar polvorines ilegales, exigir comprobantes de permiso y preferir eventos organizados y controlados pueden marcar la diferencia.
En suma, la propuesta busca un equilibrio: preservar tradiciones culturales y, al mismo tiempo, proteger la vida y el patrimonio. Queda ahora ver si los municipios traducen esas palabras en inspecciones, capacitaciones y medidas permanentes que eviten que una fiesta termine en tragedia.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por Agencia Oaxaca
