Lecturas que florecen en vega del sol: estrategia estatal acerca libros y talleres a la comunidad

Laguunda´xquiaapadiidxa´, laguni, laguzá — Lean un libro, hagan, construyan — fue el lema que llevó la campaña de fomento lector a esta comunidad de Santa María Jacatepec.

Vega del Sol, una comunidad de la región de la Cuenca en Oaxaca, volvió a llenarse de palabras esta semana cuando el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), bajo la dirección de Emilio Montero Pérez, desplegó su estrategia institucional de lectura. Según el IEEPO, la jornada combinó lecturas públicas, talleres de narración y actividades participativas pensadas para niñas, niños y adultos.

La propuesta, que tomó como emblema la frase zapoteca Laguunda´xquiaapadiidxa´, laguni, laguzá, buscó conectar la promoción de la lectura con la identidad local: no solo leer por leer, sino leer para construir saberes comunitarios. «Leer es sembrar ideas que crecen en la práctica», comentó un promotor del IEEPO durante la actividad.

En la plaza principal, las sillas se llenaron con madres y padres que escucharon cuentos en español y en variantes locales, mientras alrededor se organizaron talleres de técnicas narrativas, sesiones de lectura en voz alta y propuestas para iniciar clubes de lectura comunitarios. Además, el IEEPO informó que se entregaron materiales bibliográficos y se trabajó en la habilitación de un espacio de préstamo comunitario, pensado para sostener las actividades más allá del día de la intervención.

Para los habitantes de Vega del Sol, iniciativas como esta tienen un doble efecto: fomentan el hábito lector y fortalecen el tejido social. «Aquí, después del trabajo, muchos no encuentran un lugar para leer con los niños. Que traigan libros y talleres nos permite imaginar otras formas de aprender», dijo una mujer de la comunidad durante la actividad.

El IEEPO plantea que la lectura es una herramienta para la equidad educativa, especialmente en municipios con predominio de lenguas indígenas y acceso limitado a recursos culturales. No obstante, expertos y educadores locales subrayan que una sola jornada no basta: hacen falta continuidad, inversión en bibliotecas escolares y formación docente en pedagogías bilingües.

Desde la dirección del IEEPO, Emilio Montero Pérez señaló la intención de replicar la estrategia en otras comunidades y de articular esfuerzos con maestras, maestros y organizaciones locales para que los talleres se conviertan en espacios permanentes. En entrevista con personal del instituto, Montero Pérez enfatizó la necesidad de construir redes que mantengan el préstamo y la circulación de libros.

Los retos son evidentes: la conectividad limitada, la falta de infraestructura y la necesidad de materiales en lenguas originarias. Sin embargo, quienes participaron en Vega del Sol observan avances concretos. Al cierre de la jornada se registraron inscripciones para un club de lectura infantil y se dejaron listadas propuestas para continuar actividades en la escuela rural y en el centro comunitario.

La experiencia en Vega del Sol es un recordatorio de que las políticas culturales y educativas adquieren sentido cuando interactúan con la vida cotidiana de la gente. Promover la lectura aquí no es solo distribuir libros: es activar espacios de encuentro, reconocer la diversidad lingüística y sostener procesos. Como dijo una de las facilitadoras, «sembrar historias es dar herramientas para que la comunidad escriba las suyas».

El IEEPO figura como la fuente principal de la información sobre el programa; las autoridades locales y participantes señalaron la disposición a colaborar para que la iniciativa tenga seguimiento. Queda por ver si las jornadas se convierten en un programa sostenido que atienda también la formación docente y la dotación permanente de materiales en lenguas locales.

Fuente: IEEPO.

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